Ella transpira el negro
de los pies hasta su pelo
y canta suave y triste
sobre un disco de Lennon.
Yo caí por la borda
con dos copas de vino
di fe de sus piernas
y seguí, seguí el camino.
Esa perla, mi dulce,
abrió las puertas del cielo
entonces tuve al fin
que sacarla del fuego,
me lleva del lugar
ella toda inconsciente
y terminamos abrazados
herida el alma de muerte.
Es la niña maldita
que me lleva de viaje
en una noche infinita
se mueve, se mueve
yo me mojo en su agua
y afuera llueve.
Letra: Claudio Bersano
Música: Ramiro Lezcano