Sólo aquel que trabaja se equivoca
el inerte y perezoso no lo hará
por envidia criticará su boca
envidiando lo que no es capaz.
No te importe la socarrona burla
sólo quiere herir tu corazón
siendo tú libre como la lluvia
verás siempre que burlas al burlador.
Si convencido estás de tu actuación
si tu razón apoya tu entereza
ese eres tú, que respeten tu acción
no inclines ante nadie tu cabeza.
Si logras con voluntad pensar
no arqueando tus ideas cual el mimbre
dentro de tí tú podrás lograr
aún en cautiverio te halles libre.
Letra: María del Huerto Martinez